sábado, 22 de mayo de 2010

¿Pacientes?

Llevo 17 años trabajando como enfermero, aparte de en mi actual empresa donde llevo 16 y medio, he trabajado en una bodega, una fábrica de imanes, un Servicio de Prevención Externo, una empresa de urgencias (tipo Ángeles nocturnos 15 años) y diversos periodos en el SAS (Hospital y Centros de Salud), por supuesto con pluriempleo que no cotiza pero da de comer.


Por mis manos han pasado miles de ¿pacientes? ¿usuarios? ¿colaboradores?, da igual el nombre, personas con un problema de salud o a veces sin él que requerían atención.

Como es lógico sólo un pequeño número de estos se queda en tu memoria por diferentes motivos (aunque en la empresa controlo a los 700 trabajadores y potenciales pacientes que tengo ahora mismo):



  • - Unos se han que dado grabados por el trágico final que a veces es nuestro compañero de profesión, la muerte, entre estos no podré nunca olvidar a Manolito, a Andrea, a Mustafá, a Emilio, a Jose, a Montse, a Caridad, a Marcela… con cada uno de ellos y sus circunstancias podría escribir un pequeño relato, un relato de cariño, de emoción, de frustración y de pena que llevo muy dentro de mí.


  • - Otros se han quedado grabados por lo cómico de determinadas situaciones y de estos no suelo acordarme del nombre, pasan a ser “el del tatuaje en el pubis cuando estaba en la UCI”, “el abuelo que me puso una reclamación porque no le dolió un inzitan y pensaba que no le había pinchado”, “el abuelo larigectomizado que se negaba a ponerse la vacuna de la gripe si después no podía beber”, “la chiquitina que se escapaba de nidos porque llevaba mucho tiempo y se sabía todos los trucos mejor que yo”, “Caridad que me tocaba el culo con disimulo gracias a su parkinson” … este grupo es el de las anécdotas, el que uno cuenta (sin revelar datos de identificación o falseándolos) en la reuniones.


  • - Otro grupo se queda para siempre a mi pesar por haber sido lo que la Dra. Jomeini llama unos brasas, “la que siempre llamaba por un lumbago entre las 02:00 y las 04:00 ¡¡AM!!, el que como dice el chiste si no viene a consulta es porque está malo, el que saca dinero de su seguro cada vez que se hace una cura, el hiperdemandante, el que te explica cómo tienes que hacer tu trabajo… a este grupo me gustaría olvidarlos pero no puedo.


  • - Vergonzante grupo de los pacientes con los que hice el ridículo “el cardiólogo (yo no lo sabía) ingresado en UCI por un IAM al que le expliqué qué era un EKG y cómo se hacía, la que me hizo acojonarme tras una caída porque tenía una de sus pupilas no reaccionaba a la luz y es que tenía el ojo de cristal… y algunos más que me da vergüenza jeje.


  • - Por supuesto está el grupo en el que fui parte importante en su recuperación o incluso y sin complejos en salvarles la vida, aquí están las múltiples RCP, maniobras de Heimlich, una ancianita en la que sospeché de madrugada que su agitación podía deberse a una hipoglucemia y no le inyecté el valium que un desaprensivo con título le había prescrito por teléfono… estos son los que cuento con orgullo a mis hijos.


  • - Y por último están aquellos que son menos espectaculares, menos tristes, menos “orgullosos” pero sin duda los más gratificantes: son los pacientes con los que consigues una empatía especial y puedes desarrollar tu trabajo tal como en la antigua Escuela de Enfermería nos decían que tenía que ser nuestra actuación (con la mejor hasta me he casado), en resumen aquellos a los que te une algo especial y que te ayudan a seguir para adelante cuando vienen mal dadas o te encuentras quemado y con ganas de tirar la bata y el fonendo por la ventana.

    Bendita profesión que permite conocer tanta gente que te deja huella.

La canción de hoy es sugerencia de Mi Santa Paciente http://www.goear.com/listen/51e9c46/gente-presuntos-implicados

6 comentarios:

  1. Me has emocionado ¡tonto! ¿tonto tú o tonto yo...? Yo creía que ya no me emocionaba con estas cosas, que me había "endurecido": Tonto yo.
    Y me has hecho recordar parte de la memoria compartida. Salvo la Santa Paciente, por supuesto, hemos compartido mucho...

    ResponderEliminar
  2. Y es que la vida de un sanitario es muy enriquecedora. Y mi madre todavía me pregunta cómo me gusta esta profesión. Porque es humana. Por eso.

    ResponderEliminar
  3. Tu no Jomeini, tu eres un muñecajo de los Simpsons ;DD
    Un abrazo guapetona!

    ResponderEliminar
  4. Gracias Camino, la que siempre estás.
    Mucho compartido Paco, mucho, tupodrías poner nombre a casi todos mis recuerdos, espero que mucho por compartir también.
    Jomeini, dile a tu madre (que me encanta su blog) que tienes una de las dos o tres profeiones más bellas que existen, por lo menos para nosotros.

    ResponderEliminar
  5. Qué entrada tan completa, con sus risas y sus lágrimas. Buenísimo lo del electro jajaja, yo también tuve un cardiólogo al que le explicaba de todo, pero mi pobre yo creo que estaba encantado con que le hiciera tanto caso :) Pero también tuve a un ATS viejísimo que no me dejaba hacer nada, todo lo manipulaba y lo quería hacer como él había aprendido, menudos mosqueos se pillaba.
    Es bonito llevar tantos años en la profesión y hablar así de ella, con el cariño y el respeto que lo cuentas. Seguiré tu blog.
    Un saludo.

    ResponderEliminar