Pero hoy de lo que quiero hablar es de lo que ocurre cuando esos palabros pasan al público general (debido a Internet, a la socialización de la medicina, a los medios de comunicación y sobre todo, sobre todo a las vecinas…).

Os pongo a continuación unas cuantas palabras oídas una o mil veces a los pacientes, como estoy seguro de que la mayoría de vosotros conoceréis más, espero que comentéis, anda venga estiraos:
- Yo es que soy muy aprensible – Según te la diga varón o hembra se me escapa la vista en busca de la zona de agarre.
- Me duele el celebro - Yo no me alegro, mire usted.
- Mi marido es supertenso – Debido a mi experiencia laboral en grandes superficies, supongo que será cuestión de metros cuadrados…
- Echar las gomas – Auscultar, nada que ver con otras gomas (sin dobleces Camino), y es propio de médicos.
- Poner la honda – Todavía no tengo claro si es la moto de Dani Pedrosa o el escoñagigantes de David, pero es propio de enfermería.
- Dolor de nunca – Lo curioso es que si haces la anamnesis suele ser un dolor de siempre… de siempre que le duele la nunca.
- Analís – Además, tal cual, con acento en la “i” y es que queda más fino que hablar de meados y esas cosas.
- Desguince – Viene a ser un esguince que tira pa la derecha, es decir, lo contrario de un levoesguince.
- Que a ver si me pide la “eso” de la próstata pero a mi por el culo que no me metan na – Sin comentarios.
- Ten cuidado que está tomando litrón – Después decimos que los adolescentes en los parques, aunque esos no sangran más de lo normal.
- Existe una importante diferencia entre tener azúcar de la de pastillas o de la de pinchazos amos, que eso lo entiende cualquiera.
- Colirio – Aunque en principio no haya objeción, el problema es que “un colirio” es para la irritación ocular, cuando lleva otro tipo de medicación (corticoides, antibióticos, midriáticos…) pasan a ser las gotas.
Otros: esparatrapo, jinguirilla, espifidén, misicilina, betamine, metadine, y para que contar desde la irrupción en escena de los genéricos, que ahora ya no saben si esa pastillita blanca que acaba en “ina” es para el colesterol o para la alergia.
Ejemplo de socialización de la medicina.










Si cogen los datos que tienen sobre mi en el catastro, agencia tributaria, INSS, censo, ministerio de educación e INEM se ahorrarían que un técnico del INE se desplace a mi casa seis veces (recordad que estamos hablando de una muestra de 70.000 hogares), es más si tuvieran un sistema informático común a todas las administraciones públicas tendrían casi todo el trabajo hecho y se ahorrarían situaciones como la de mi Princesa: