Hoy leyendo la prensa me encuentro esta noticia http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/05/18/psiquiatriainfantil/1274166654.html
Según un estudio publicado el día 18 en “Pediatrics” podría existir una correlación entre la exposición a los compuestos organofosforados y la Hiperactividad infantil. 
Como explica el artículo, los efectos tóxicos de estos productos son conocidos desde hace tiempo cuando se produce una exposición a dosis elevadas, pero hasta ahora no se había encontrado correlación entre la exposición a trazas de organofosforados y alteraciones de la salud.
¿Y como llegan esas trazas a los niños?, no, no se trata de padres desaprensivos que le echen el “fly” al niño, ni que los niños chupen las paredes después de echar insecticida (alguno puede que si), ni que el mono, el terro o el talibán usen Baigón como colonia, según el estudio de la Dra. Bouchardm, de la Universidad de Harvard el problema está en la fruta y la verdura sin un tratamiento adecuado de higiene previo al consumo, bien en el domicilio del niño bien en fábricas de productos realizados con frutas y verduras.

Pero que no cunda el pánico, no hay que dejar de dar este tipo de alimentos a los enanos porque según algunas críticas que ya han surgido el estudio se realizó con una muestra pequeña y no consiguió demostrar relación de causa efecto.
Pero por si acaso, me cagon los fruitis y el ketchup.

Como explica el artículo, los efectos tóxicos de estos productos son conocidos desde hace tiempo cuando se produce una exposición a dosis elevadas, pero hasta ahora no se había encontrado correlación entre la exposición a trazas de organofosforados y alteraciones de la salud.
¿Y como llegan esas trazas a los niños?, no, no se trata de padres desaprensivos que le echen el “fly” al niño, ni que los niños chupen las paredes después de echar insecticida (alguno puede que si), ni que el mono, el terro o el talibán usen Baigón como colonia, según el estudio de la Dra. Bouchardm, de la Universidad de Harvard el problema está en la fruta y la verdura sin un tratamiento adecuado de higiene previo al consumo, bien en el domicilio del niño bien en fábricas de productos realizados con frutas y verduras.

Pero que no cunda el pánico, no hay que dejar de dar este tipo de alimentos a los enanos porque según algunas críticas que ya han surgido el estudio se realizó con una muestra pequeña y no consiguió demostrar relación de causa efecto.
Pero por si acaso, me cagon los fruitis y el ketchup.
Ay que recuerdos: http://www.goear.com/listen/b9d921f/los-fruitis-series-tv