Sería presuntuoso pensar que estáis esperando la salida del siguiente post de Al sur del Sur, pero sí es verdad que más o menos estáis acostumbrados a que publique uno cada 4 ó 5 días y a que me asome por el caralibro un ratito todas las noches, por eso os pido disculpas a los que os habéis preocupado ante estas semanas de vacío.
Circunstancias personales, pequeñas obras en casa, final de curso y un estado de ánimo un pelín apático han provocado que no me apeteciera sentarme a escribir, y cuanto más tiempo pasaba más me costaba. Pero no hay ningún problema serio y aquí estoy de nuevo, con ideas renovadas y proyectos en mente, a ver si soy capaz de ir llevándolas adelante.
Quiero pedir disculpas especiales a Laurie, que en su Diario de palabras volvió a tener un huequecito para mí, a Fernando por haber abandonado también el Diario de la Guerra de la Península (de nuevo al pie del cañón mi coronel), a Paco que ha vuelto a galardonar a este blog con un premio y ni le he contestado (próximo post), a los amigashos que tuvieron a bien desnudarme en La Comisión Gestora, a los que me habéis llamado o mandado mensajes para saber si pasaba algo… a todos en general: perdón y gracias por estar ahí.
La canción es un clásico de Barón Rojo que hoy en día sirve de lazo de unión entre un viejo heavy de 42 años y su hijo neoheavy de 16. (Por cierto para los que no la conozcais: es una balada).

